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domingo, 4 de octubre de 2015

Soñadora sigue Soñando

Estaba soñando que era libre y caminaba sobre la luna,
ya tenia alas y volaba otra vez .
Me  deshacía  de lo empolvado,
 y me entregaba al amor, a la locura, a la noche, a la  pasión,
a la naturaleza, a mis sentidos, y  al sudor.
Bebia de la sangre caliente en una copa de marfil,
corría mas riesgos, hacia el amor sobre la piel de un caimán,
y miraba mas amaneceres y dormía cuando a nadie le importe.
Me perdía  en la brisa, en la sensualidad, en el susurro lejano,
me envolvía en el ardor del cuerpo no conocido y enamoraba a las mariposas
 para ingerir su color , tocaba al cielo con mis ojos
e inhalaba de las nubes sus lagrimas y tentaba a que esos seres me amaran siempre..
No dependía mas de sus movimientos para vivir , para respirar,
volaba quizás por mi necesitad, pero no por sus manos.
En un parpadeo volví a la realidad, 
Es tiempo de salir al mundo , de dejarme llevar sin culpa, sin futuro, sin miedos .
La contaminación aveces es simplemente lo que me  infecta y engaña por completo.
Soñadora sigue soñando para que encuentres el secreto de este sueño .


viviennebellini:  " Quanto ancor più bella sembra la bellezza, per quel ricco ornamento che virtù le dona" ©VivienneB Photography Model:  AnnaLunaNera:




1 comentario:



  1. Amelia...


    Yo te sueño... tal y cual se halla la joven en la foto que ilustra este texto, y la noche la empiezo... despojándote de esas lindas medias turquesa que se interponen entre la piel desnuda de tus pies y mis labios, comienzo lamiéndote con delicadeza, cada sinuosidad de tu preciosa carne me detiene en un húmedo ritual de adoración, gozando de tu rubor, mientras finjo no notar cómo oscilas tus caderas en un vano intento por no dejarme expuesto tu pudor, al que lenta y sabiamente me acerco. Me concentro en el sabor y olor que emana de tu cuerpo, no me apresuro en llegar, sé que me esperas, ya confías en mí, intuyes que mi placer está ligado a ese hormigueo dulce y profundo que te provoco, y empieza a desesperar por hacerme tu ofrenda, tu mirada se hace turbia por las ganas y me miras, sorprendida, tratando de disimular que ya te has decidido a ser esta noche... impúdicamente mi esclava.


    Ya sabes cómo... y por dónde comienzo.

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