No quiero un novio, quiero un compañero de camino Ya no soy
la misma de antes. He sido víctima y también victimaria. He tenido que
enfrentarme con el dolor de perder a alguien y he renacido de las cenizas. He
tocado el amor con las palmas de mis manos, pero se me ha ido entre los dedos.
Por eso, no quiero un novio. No deseo a un hombre al que le entregue mi alma y
después se la lleve a pedazos. No estoy interesada en amores de medio tiempo,
ni con fecha de vencimiento. Quiero un compañero de camino. Un hombre que,
además de ser mi enamorado, también me acompañe en el sendero de vida que he
decidido tomar. Y que para él yo sea la única mujer con la que anhela recorrer,
día a día, todos sus caminos. No deseo a un novio para que me de besos, me
acurruque en los días fríos o que me abrace en las mañanas; eso lo hace
cualquiera. Quiero uno que mire en la misma dirección que yo lo hago. Él con
sus metas, yo con las mías, pero ambos encaminados a una en particular:
hacerlas realidad juntos. Quiero a un hombre independiente, sí; pero no,
excluyente. Que entienda que una relación es de dos y no de uno. Que este
dispuesto a ceder, en algunas ocasiones, así como yo lo hago. Que mire, de vez
en cuando, más allá de sus narices. Quiero a un hombre que me ame tanto, como para
imaginar una vida conmigo, así el destino, por una otra razón, cambie de
dirección. Quiero que anhele no solo tomar mi mano en la calle, también en la
vida. Que a su lado yo pueda vivir una historia de amor infinito; no
desechable. No me interesa tener una relación como las de hoy en día: efímeras,
que en el primer intento dejan todo en el camino, que prefieren tomar un nuevo
rumbo antes de conservar lo que tienen. No quiero entregar mi corazón por una
porción limitada de tiempo, con el temor de que, en cualquier momento, deje de
latir y se resigne al dolor. No quiero que se lleven una parte de mí y me dejen
un agujero en el pecho. Quiero a ese compañero de camino, a ese compañero de
vida. Y no deseo seguir caminando sin él. ¿Y tu?
Leída su demanda... yo, podría ser ese hombre. Sé cocinar, lavar, planchar y hacer las camas (para uno, dos o más).
ResponderEliminarSoy español aunque vivo en España... Me gustan las mujeres formales para hacerlas informales... Si tienen dinero mejor, tengo alergia al trabajo desde que nací.
Si está usted interesada... ya sabe donde encontrarme.
Un saludo.
Bonito lo escrito
ResponderEliminarque se torna en recuerdos.
Recordar que hubo un ayer
en un adiós envuelto.
Espero que el deseo se cumpla
en la Tierra o en el Cielo.
No hay prisas donde no hay tiempo
sólo hay... que sepas que te leo.